lunes, 1 de septiembre de 2008

"La Ultima Reina de los Habsburgo Españoles"

"Mariana de Neoburgo Reina de España"
Siglo XVII empieza el ocaso de una familia extranjera en España, los Habsburgo; una dinastía que tenía el poder de un reino por casi 200 años, la desesperación de los Habsburgo al ver a su ultimo monarca el enfermizo Rey Carlos II, ser incapaz de darles un heredero, que consolidara el poder de esta familia austriaca en el trono español; hubo una esperanza al creer que este al casarse con María Luisa de Orleans, tendrían como fruto al tan ansiado heredero de la Corona Española, las mismas que murieron con la muerte inesperada de la Reina María Luisa de Orleans.
Reina de España Maria Luisa de Orleans
Poco después de la muerte de la Reina María Luisa de Orleans, los ministros españoles comenzaron a arreglar una nueva boda para el rey, siendo las principales candidatas la princesa toscana Ana María Luisa de Médicis y la princesa alemana Mariana de Neoburgo. Se le mostraron los retratos de ambas jóvenes a Carlos II, quien al contemplarlos, dijo:
"La de Toscana es guapa y la de Neoburgo no se puede decir que sea fea". Entonces, giró su mirada hacia un retrato de la difunta María Luisa y, tras suspirar, exclamó: "Ésta sí que era hermosa."

Reina Maria luisa de Orleans
Todo estaba al borde del colapso en España, con el reinado del incapaz de Carlos II, no por que fuere un mal gobernante, sino porque su mismo estado de salud era catastrófico, constantes diarreas, vómitos, fiebres, ataques epilépticos; nadie pensaba que sobreviviría a su infancia, debido a esto nunca formo parte de un plan de gobierno; no fue educado para reinar, y a la edad de 10 años apenas podía leer y escribir, sin embargo fue coronado Rey de España como Carlos II al morir su padre Felipe IV, su regente fue su madre la Reina Mariana de Austria hasta que alcanzo la mayoría de edad.
Rey de España Carlos II
Se tenía que tomar medidas inmediatamente el tiempo pasaba y la salud del Rey se agravaba más, al igual que España que se encontraba en crisis; si no había un heredero pronto, los Habsburgo se encontrarían frente a una guerra por la sucesión en el trono de España; había que encontrar una mujer capaz de hacer algo frente a la impotencia del Rey y cumplir con el deber de una Reina frente a un estado monárquico. Esta mujer debería ser de noble cuna o poseer una fortuna, aunque en este caso la fortuna era lo de menos, ya que se necesitaba un heredero y nada mejor que una dama, de una familia, que fuera conocida por la fertilidad de sus integrantes femeninos, y la familia Neoburgo era conocida por eso ya que la madre de Mariana, Isabel Amalia de Hesse-Darmstadt tuvo nada menos que veintitrés hijos. Solo por este antecedente Mariana fue escogida por la Corte Española para ser la esposa de Carlos II y de esta forma ser así Reina de España.
Mariana nació el 28 de octubre de 1667, en el Palacio de Benrath, Düsseldorf, Alemania, fue la número once de veintitrés hermanos, Era hija del Duque Felipe Guillermo de Baviera-Neoburgo Elector del Palatinado y su esposa la Electriz Isabel Amalia de Hesse-Darmstadt. Fue educada conjuntamente con sus hermanas María Sofía, Dorotea Sofía y Eduviges en el Castillo de Neoburgo en Alemania. Físicamente era delgada, bien formada de cuerpo, con grandes pechos, pecas y pelirroja, que provocaron comentarios ofensivos a su llegada en la Corte Española, ya que según la creencia era el color de cabello de Lucifer y de Judas Iscariote en definitiva el color del mal. Mariana junto al rey Carlos II, formaban una pareja demasiada desproporcionada.
Reina de España Mariana de Neoburgo
A pesar de esto se llevaron a cabo los esponsales, y la boda mediante poder fue en Alemania el 28 de agosto de 1689, Mariana debía dejar atrás a su familia en Baviera y partir a su “grandioso” futuro como Reina de España, claro que para ella no era problema alguno el de dejar de ser una simple princesa alemana y convertirse en la Reina de España, de un cuantioso Imperio (en decadencia), la misión era el de proporcionar un heredero.
El viaje de Mariana hacia la Corte Española duro nada menos que ocho meses, fue largo y difícil; que finalmente termino con su llegada al puerto de El Ferrol, en Galicia, el 06 de Abril de 1690.
A su llegada en la Corte no demostraron ningún aprecio, hasta el mismo Rey no la esperaba con mucha alegría, y no fue a su encuentro; cuando se vieron por primera vez, no demostraron ningún afecto, despertando entre los cortesanos habladurías de que no serian felices, aun así dentro de un ambiente indiferente se desarrollo el matrimonio el 14 de mayo de 1690 en la Iglesia del Convento de San Diego, dentro del conjunto del Palacio Real de Valladolid.
Mariana no llegaba sola a España, estaba muy bien acompañada por un sequito muy particular, la Baronesa de Berlips, que por su voz fue llamada “la perdiz”, Enrique Javier Wiser que padecía de una cojera bastante notoria, fue llamado “el cojo” y su médico personal Christian Geleen, que por cierto dominaba a la perfección el castellano y que ostentaría el cargo de Presidente del Colegio de Médicos de la Cámara, de mucha importancia en la corte, esto le permitía estar al tanto de todo lo que sucedía en el palacio, y de esta manera informar a Mariana.
Mariana y su sequito de aduladores, tenían mucha influencia en la Corte por sus intrigas, con las cuales se ganarían la antipatía de los cortesanos y del pueblo español desde su llegada de Baviera a Madrid.

El Embajador francés en Madrid describió en pocas palabras la nueva posición de Mariana de Neoburgo en la corte española:
La Princesa de Neoburgo ha adquirido tal ascendiente sobre el espíritu del Rey, su esposo, que bien puede decirse que es ella la que reina y gobierna España….los cargos y dignidades se otorgan a los que le muestran rendimiento; los meritos, el rango o los servicios prestados no ponen a cubierto a quienes se oponen a su voluntad, ni les salvan de la desgracia y el destierro. Por lo demás, la autoridad de la Reina se funda más bien en el temor que tienen a su resentimiento que a su amor al pueblo……
Mariana tenía un centenar de criados a su disposición, le gustaba el lujo y demostrar su poder sobre todos, era autoritaria, caprichosa, vanidosa, egoísta y altanera, de carácter fuerte frente a su débil marido; el derrochar el poco dinero que había en las arcas, hizo que el pueblo le tuviese aun más antipatía, ya que a ellos se le exigía pagar más impuestos y la comida escaseaba. La economía durante el reinado de Carlos II fue terrible e inclusive hubo veces en que los propios cortesanos y los reyes no tenían dinero; como en 1696 donde Mariana se vio obligada a empeñar sus mejores joyas para pagar una deuda del Rey; y a Mariana que no le gustaba apretarse el cinturón, se quejo en cuanto pudo con su madre, diciendo que sus hermanas habían recibido mejores dotes que ella y que inclusive su antecesora María Luisa de Orleans trajo una suculenta dote y joyas a España; a lo cual su madre la Electriz Isabel contesto:
No es exacto que la Reina esté peor dotada que sus hermanas. Ni la Emperatriz, ni la Reina de Portugal, ni la Princesa de Polonia, recibieron más que ella. Claro que no podrá igualarse nunca con la hija del Duque de Orleans, hermano del Monarca más rico del mundo; pero, en cambio, me parece vergonzoso que se viese en la precisión de empeñar sus alhajas para cubrir necesidades de su marido……
Retrato de Mariana de Neoburgo ecuestre
Mariana sabia de la importancia para la corona de un heredero y vio en ello una manera con la cual manipular al Rey y a los Cortesanos, fingiendo embarazos que obviamente terminaban en falsos abortos, para martirio del Rey y su Corte, estas mentiras no fueron dichas y hechas una o dos veces sino que fueron once, de esta manera todo giraba en torno de la supuesta futura Reina Madre, a quien se daban los mejores cuidados; debido a esto solo fue tolerada en la corte pero nunca aceptada lo que para desgracia de Mariana tendría consecuencias fatales en el futuro que lamentaría hasta el día de su muerte.
Los falsos embarazos de la reina Mariana de Neoburgo, eran encubiertos con la ayuda de su dama más allegada, la Baronesa de Berlips que ostentaba en el palacio el cargo de Camarera Mayor de la Reina, venida con ella desde Baviera. Por esta razón, circularon por Madrid coplillas como esta:
“La Perdiz poderosa
Más que el monarca
Cuando quiere a la reina
Deja preñada”.
La disposición de Mariana para concebir fue grande, se sometió a diversos y extravagantes tratamientos, que supuestamente la ayudarían, desde beber aguas minerales, que a diversas damas de la Corte les había servido, pero que para ella fueron terribles; también se sometió a las friuras (alimentos fríos), el problema en realidad no era ella sino la eyaculación precoz del Rey Carlos II.
La falta de descendencia de la pareja real, fue el motivo por el que aparecieron por Madrid cancioncillas alusivas al caso. Ya entre los madrileños, se rumoreaba que el matrimonio todavía no había sido consumado debido a la reconocida incapacidad de Carlos II:
“Tres vírgenes hay en Madrid: la Almudena, la de Atocha y la reina, nuestra señora”.
Ante la debilidad de Carlos II comenzó a intervenir en las tareas de gobierno, contribuyendo a la caída del Conde de Oropesa, Manuel Joaquín Álvarez de Toledo y Portugal, que como Presidente del Consejo de Castilla había tratado de disminuir el gasto público y real para poder así reducir los impuestos.
"Reina Mariana de Neoburgo"
La relación de Mariana con su suegra la Reina Madre Mariana de Austria (Viena, 1634-Madrid, 1696) era tensa e inclusive tuvieron numerosas discusiones públicas. Lo más curioso es que estas discusiones se hacían en alemán, lengua materna de las dos, por lo que los cortesanos que se veían obligados a presenciarlas no podían interceder, al desconocer cuál era el motivo de la discusión.
Reina-Madre de España Mariana de Autria (vestida de beata)
La reina Mariana de Neoburgo hubo de soportar durante los diez años que duró su matrimonio con Carlos II, que éste la comparara siempre con su primera esposa María Luisa de Orleans (París, 1662-Madrid, 1689), con la frase:
“Esta sí que era bella”, su añorada y difunta esposa.
Se cuenta que Mariana de Neoburgo pidió a su esposo Carlos II, permiso para regalar a su padre Felipe Guillermo de Baviera-Neoburgo, Elector Palatino de Baviera, el cuadro de Rubens, La Adoración de los Magos; a lo que Carlos se negó, pretextando que no era un simple cuadro colgado para decorar, sino que formaba parte del Patrimonio de la Corona y que no podía se regalado por ningún motivo.
"La Adoracion de los Reyes Magos" (Rubens)
No se sabe cómo, consiguió alejar de su marido a aquellos personajes que trataban de convencerlo de que no podía tener hijos porque estaba hechizado y de que debía someterse a varios exorcismos, que lo único que lograban era debilitarlo aún más. Estos exorcismos, dicho sea de paso, se realizaban clandestinamente para no atraer la atención de la Inquisición, para vergüenza de los reyes, de la iglesia, de los médicos y de la sociedad. Al pobre Rey le dieron una serie de asquerosas pócimas que empeoraron su delicada salud y viendo tan mal su estado; en uno de esos exorcismos Mariana decidió colaborar para apoyar al Rey, entraron dos sacerdotes a su recamara que empezaron a hablar en idiomas invocando al demonio para que dejara el cuerpo del Rey, Mariana espantada por tremendo espectáculo salió corriendo de la habitación en camisón; fue un escándalo en la corte; doña Mariana de Neoburgo preguntó al Consejo de la Inquisición si aquellos métodos eran adecuados. En respuesta, el Padre Froilán fue procesado.
"Rey Carlos II de España adorando a la Santa Forma"

A partir de 1695 Carlos II empezó a aceptar que no iba a tener hijos, por lo que comenzó a pensar en la sucesión. Se formaron así tres partidos que apoyaban a tres candidatos diferentes. Uno de estos partidos fue el denominado de las Marianas, ya que el archiduque Carlos de Austria sorprendentemente era apoyado por las dos Marianas, Mariana de Neoburgo y Mariana de Austria, esposa y madre de Carlos II respectivamente.

Retrato "idealizado" de Carlos II

El 3 de octubre de 1700, Carlos II, desoyendo toda clase de presión por parte de su madre Mariana de Austria, y sobre todo de su esposa Mariana de Neoburgo, que hasta el último momento abogaron e intrigaron por que dejara como heredero del trono español al archiduque Carlos de Austria, testó a favor de Felipe de Anjou, nieto del rey francés Luis XIV.

La razón principal de la elección de Felipe de Anjou fue el consejo que le dio a Carlos II el Papa Inocencio XII, que en esos momentos estaba enfrentado con el entonces emperador de Alemania Leopoldo I.

La dinastía de los Habsburgo en España terminó igual que comenzó, con la antipatía y el odio popular por la influencia de los flamencos; y no solo el de ellos sino que también el reinado de Mariana y sus allegados Enrique Javier Wiser y la Baronesa de Berlips, que se hicieron impopulares no solo por el hecho de que se inmiscuían en asuntos de gobierno, sino porque además intervinieron en la venta de cargos civiles y eclesiásticos.
Tras una terrible agonía (tuvo 200 deposiciones, perdió apetito, parecía un esqueleto, respiraba con dificultad, tuvo fiebre alta, estuvo dos días en coma) Carlos II fallece el 1 de noviembre en Madrid, tras testar el 3 de octubre a favor de Felipe de Anjou “entregando su alma a Dios a las dos y cuarenta y nueve de la tarde”., quedando así Mariana sola y desprotegida, aceptó con agrado la pensión vitalicia que éste le dejaba en su testamento, y que ascendía a la cifra de cuatrocientos mil ducados anuales. Es más, le cedía incluso “el gobierno y jurisdicción de la ciudad que ella eligiera para vivir...”; al saber de esto el pueblo circularon diversas coplas como esta:

En Córdoba hay terrible ventolera;
a Granada no voy sin ser oidora;
para Jerez no soy tan gran señora.
En Sevilla hay comercio y no quisiera,
porque no me ha hecho Dios tan vendedora;
el ir a templar gaitas a Zamora
Es tan malo como ir a Talavera.
En Valencia hay poquísima sustancia,
mucho arroz, flores, fuero y contrafuero
y en fin a todos tengo repugnancia.
Más pues nada me cuadra
Una de dos: o ser Delfina de Francia o
quedarme en Madrid es lo que yo quiero.

El Duque de Abrantes escribió al embajador alemán:
«Querido amigo: tengo el gusto de despedir para siempre a la Casa de Austria.»

Retrato de Carlos II de España con el traje de la Orden del Toiston de Oro

Los otros dos personajes que acompañaron a Mariana de Neoburgo desde Baviera a España: Enrique Javier Wiser El Cojo y la Baronesa de Berlips La Perdiz, huyeron de España a Alemania perseguidos por la justicia española, que les reclamaban sobre ciertos fraudes en la venta de cargos, ya que tras la muerte de Carlos II, Mariana de Neoburgo ya no les podía proteger al perder toda influencia.

El médico Chistian Geleen, aquel que vino con Mariana de Neoburgo desde Baviera a España le fue leal a hasta la muerte.

Según cuentan las crónicas, tras la muerte de Carlos II (Madrid, 1661-Madrid, 1700), la Junta de Regencia que se estableció hasta la llegada de Felipe de Anjou, para ser nombrado Rey, y de la que formaba parte la misma Mariana de Neoburgo, indicó con toda deferencia a esta última, que no debía interponerse en la entronización en España de la Casa de Borbón, a la que pertenecía Felipe. A Mariana no le hacía gracia la llegada al trono de España de un francés.

Corrieron rumores por la corte y por el pueblo de que Mariana una vez muerto Carlos II, haría hasta lo imposible para casarse con Felipe con tal de asegurar su posición en España.

Cuando Felipe de Anjou (Versalles, 1683-Madrid, 1746) entró por primera vez en España el 10 de enero de 1701, comentó a Luis Manuel Fernández de Portocarrero miembro de la Junta de regencia, que no entraría en Madrid mientras la Reina viuda Mariana de Neoburgo siguiera ahí . Mariana se vio obligada a abandonar Madrid y a la Corte española, se traslado a Toledo, donde vivió en el antiguo y lúgubre Alcázar, donde paso diversas necesidades, tanto así que se vio obligada a escribir a su familia pidiendo ayuda económica; en 1701 su hermano Juan Guillermo de Neoburgo le escribió a su hermana la Emperatriz Leonor:

En lo que se relaciona con la Reina de España, compadezco de todo corazón a esa pobre desgraciada; pero, a decir verdad, tiene, por su mala conducta, la culpa de todo lo que le sucede, y encuentro que lo que pide a vuestra majestad es más apetecible que practicable. Pero si pudiesen ayudar a esa pobre mujer y consolarla en su triste situación, sería también un gran favor para mí…….

Desesperada en 1702 escribe a su madre la Electriz Isabel:

"No me dejan en paz y dicen de mis cartas mil cosas que no hay en ellas; así es que me veo forzada a no escribir más. No tengo más remedio que vivir entre estas gentes y me tienen en sus garras. Tengo, pues, que tener paciencia hasta que Dios se apiade de mí."

A pesar de las diversas cartas que escribió, no tuvo más remedio que seguir viviendo en el antiguo Alcázar de Toledo, su situación es crítica y en 1704 escribe a su madre otra vez:

"...estoy completamente abandonada, no me dan mi pensión o, por lo menos, sólo la tercera parte..., de modo que no tengo apenas criados, ni los puedo tener, porque no hay con qué pagarles, y algunas veces no tengo casi que comer... Soy tan desgraciada que no puedo fiarme de nadie y temo que todos me abandonen."
En 1706 su situación cambia con la llegada de su sobrino el Archiduque Carlos de Austria a España, este ocupa la ciudad de Toledo con sus tropas, reclamando así sus derechos en el trono Español. Mariana demuestra su alegría y apoya al Archiduque, esperando de esta forma recuperar su poder perdido; empieza así la guerra de la sucesión española, donde los Habsburgo pierden y se retiran, Mariana, está en una complicada posición frente al Rey oficial de España Felipe V, quien la exilia a Bayona, Francia, lejos de la Corte y de España, tiene que partir dejando atrás los recuerdos de su juventud y de su época dorada.
Exiliada en Francia es vigilada rigurosamente por Luis XIV, en el total olvido pasa las últimas décadas de su vida; en un último esfuerzo por tratar de regresar a España, impulsa el matrimonio de su sobrina Isabel de Farnesio con Felipe V, pero a pesar de que dicho matrimonio llega a celebrarse en 1714, no le es permitido regresar a España; Felipe V tenía el temor de que volviera a intrigar en su contra, Isabel de Farnesio no intervino en la decisión del Rey de no permitir el regreso de la Reina viuda; en 1739 su situación mejora ya que le es permitido regresar a España, pero no a Madrid; anciana y enferma es instalada en el Palacio del Infantado en Guadalajara.
Mariana de Neoburgo morirá de gangrena seca en el Palacio del Infantado, en Guadalajara el 16 julio de 1740, después de estar casada tan sólo diez años con Carlos II, y durante casi cuarenta años de viudedad. Según las crónicas, su muerte fue placentera después de recibir devotamente los últimos sacramentos.Mariana de Neoburgo (Neoburgo, 1667-Guadalajara, 1740), última reina española de la dinastía de los Austria, fue enterrada en el Panteón de Infantes, en el Palacio de El Escorial; ya que como no había conseguido dar un heredero a la corona española, no podía ser enterrada en el Panteón de los Reyes, reservado exclusivamente a la reinas madres.
Resulta anecdótico que Mariana de Neoburgo (Neoburgo, 1667-Guadalajara, 1740) al ser enterrada en el Panteón de Infantes en El Escorial, fuera ubicada precisamente frente a María Luisa de Orleans, primera esposa de Carlos II, y su rival durante su corto matrimonio; aunque fallecida siempre se interpuso entre Carlos y Mariana, ya que éste no pudo nunca olvidarla.

Pese a que los mausoleos de María Luisa de Orleans (París, 1662-Madrid, 1689) y Mariana de Neoburgo (Neoburgo, 1667-Guadalajara, 1740) son ambos de mármol blanco de similar talla, el de María Luisa está adornado con un cordero y una serpiente, símbolos de la paciencia y de la prudencia, ambas virtudes de ella; mientras que el de Mariana no tiene ningún adorno que simbolice sus virtudes, por el contrario pueden verse las representaciones de San Isidro y San Lorenzo... quizás sus virtudes no fueran tales; para desgracia de Mariana su conducta la desprestigió hasta el punto de que nadie le brindó su apoyo cuando fue exiliada por Felipe V, siendo la primera Reina de España en ser exiliada, murió sola despreciada por su familia, su pueblo y sus súbditos.
Alegoria Carlos II y su Familia (Mariana de Neoburgo y su madre Mariana de Austria

3 comentarios:

Francisco Joaquín Marro dijo...

Que bonita familia.... los chismes de los ricos y famosos siempre dieron qué hyablar...no es ése Carlos II el de "la corte de los embrujados?" ignoraba por qué le decían así.... excelente y detallado informe, y muy buscadas imágenes... pero pierdes tiempo en las cortes españolas, ve y rebusca el tiempo de Luis XIV y "las tres reinas", ALLI HAY TOMATEEE!!!!

Jacko dijo...

jejeejje ps si ese es Carlos II el hechizado supuestamente por un veneno que le dio su madre en una taza de chocolate mesclado con sesos de muerto y riñones putrefactos uggg, cuando este era muy joven, trataron de convencerlo de que fue hechizado por su madre gracias a una condesa francesa que no recuerdo el nombre, fue solo una intriga para desprestigiar a su madre y a los que lo rodeaban.

El rey sol, es muy controvertido, no solo por sus amantes si no tambien por la camada de hijos que tuvo, aunque fue muy responsable y los dejo muy bien acomodados al menos de los que se conoce, ya llegare por francia uno de estos dias.

Dilbal dijo...

a la Reina doña María Luisa de Orleàns debido a su falta de herederos le cantaban:

Parid bella flor de liz!
Si parís, parís a España!
si no parís... a Paris !!!!!